Centro de Educación Infantil Baloo

 

Cómo fomentar el hábito de la lectura en los niños

De sobra son conocidos los numerosos beneficios que aporta el hábito de la lectura en todas las edades.

La lectura favorece un mejor desarrollo psicológico, afectivo y cognitivo en los niños, dándoles la oportunidad de experimentar sensaciones con las que disfrutan, aprenden y maduran. Sin embargo, hay niños que no se sienten motivados por la lectura y, por tanto, les cuesta coger un libro y disfrutar de él.

 

Imagen bajo licencia Creative Commons

 

¿QUÉ PUEDO HACER PARA QUE MI HIJO SE INTERESE POR LA LECTURA?

Es muy importante que no forcemos al niño a hacer algo que, por ahora, no le motiva. En este sentido, hay una serie de consejos que podemos seguir para lograr que nuestro hijo vaya, poco a poco, interesándose por la lectura:

  • Respetar las preferencias del niño. Hay que tener en cuenta los intereses del niño a la hora de adquirir un libro o cogerlo prestado de la biblioteca. Si prefiere un libro con muchas ilustraciones y poco texto o un cómic, no pasa nada. Lo importante es que se vaya interesando por la literatura en cualquiera de sus vertientes.
  • Proporcionar oportunidades de lectura. Si queremos que el niño lea, tenemos que tener libros a su alcance. Se pueden tener en casa o acudir de manera regular a una biblioteca. También resulta de ayuda acudir a librerías aunque sea simplemente para ver las últimas novedades.
  • Predicar con el ejemplo. Las personas adultas somos un modelo de lectura para niños y jóvenes por lo que es importante que nos vean leer.
  • Compartir lectura con el niño. Leer en voz alta con el niño o hablar sobre libros puede aumentar su interés por la lectura.
  • Proponer, no imponer. Es mejor incitar al niño a que lea mediante una sugerencia que a través de una imposición. Si el niño ve la lectura como una obligación no se sentirá motivado a leer.
  • Ser organizados. Cuando el niño es pequeño, es importante que le ayudemos a organizar tanto su biblioteca como sus tiempos de lectura.
  • Ser constantes. Cada día hay que buscar un momento para leer intentando que éste sea relajado y agradable.
  • Pedir consejo. Si estamos algo desorientados sobre cuál es la lectura más indicada para nuestro hijo, no está de más pedir consejo en el colegio o en la biblioteca y/o librerías.
  • Acompañar. Cuando el niño está empezando a leer no es conveniente dejarlo solo. Por otro lado, es muy importante que respetemos el método de lectura empleado en la escuela.

 

LOS EXPERTOS DICEN...

  • "Leer en voz alta en grupo transforma un ejercicio intelectual en una experiencia social. Cuando nos leemos (sin las presiones del estudio, la memorización, etc) activamos tres funciones básicas: nos comunicamos, nos entretenemos y aprendemos". Jorge Casesmeiro, asesor del Colegio de Pedagogos de Madrid.
  • "Para aprender a leer necesitas libros, pero también precisas que alguien te muestre cómo conectarlos con tu vida. Una cosa es la disponibilidad material: tú tienes que tener libros para poder aprender a leerlos. Otro aspecto es el acceso y esto tiene que ver con que alguien te muestre cómo se utilizan... Implica también darte cuenta del beneficio que tienen para ti y cuando esto ocurre es cuando tú empiezas a generar motivación para aprender a hacerlo y lo personalizas". Daniel Cassany, profesor de Análisis del Discurso en Lengua Catalana de la Universidad Pompeu Fabra.

 

Ya sean divertidas, tristes, sorprendentes, emocionantes o varias cosas a la vez, las buenas historias son las que enganchan y ya no podemos dejar. Y esto ocurre en todas las facetas de la literatura. Sólo es cuestión de acercar a los niños a aquellos libros que los "atrapen".

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